|
|
Contenido: |
Era una tarde de verano donde hacía un calor bárbaro. Franco había
invitado a su casa a su amigo Guido para meterse en la pileta. Franco y
Guido hacía un poco más de un año que se conocían. Los dos practicaban
fútbol y del club donde jugaban se conocían. Sin embargo, Franco nunca
había invitado a Guido a su casa. Según le habían dicho a Guido, Franco
tenía un patio inmenso con una gran pileta. El pasto del patio estaba
tan bien cortado que parecía un colchón. Uno podía caminar descalzo sin
miedo a pincharse con alguna planta de espinas.
Guido y Franco llegaban del club totalmente acalorados.
- Ahora vas a ver la gran pileta que tengo –dijo Franco a su amigo.
Los dos adolescentes de 17 años entraron a la casa, atravesaron toda la
sala, abrieron la puerta del patio y ambos se quedaron boquiabiertos:
la madre de Franco, Mariana, estaba tomando sol totalmente desnuda.
Guido quedó totalmente eclipsado con la belleza que tenía enfrente de sus
ojos. La madre de Franco no era muy grande de altura: medía unos 1, 49
cm. Tenía unos 41 años. Era rubia y su pelo brillaba bajo el sol. Tenía
unas tetas que no eran muy grandes pero lo bastantes buenas, su piel
desprendía un rico e intenso olor a coco del protector solar y se podía
ver su pubis bien depilada. La madre de Franco estaba tomando sol con
sus piernas un poco abiertas y se podía ver la conchita de ella. Esa
posición incitaba a cualquiera a tirarse encima de ella en ese momento.
Cuando Guido la vio, se le paró de una forma que hacía mucho que no se le
paraba. Para disimular se puso el bolso delante de él así nadie notaría
su erección.
A todo esto, Franco estaba horrorizado y avergonzado.
- Mamá... -dijo el chico.
La madre se despertó (estaba durmiendo) y también se horrorizó de que
los dos chicos la estuvieran viendo desnuda. Rápidamente tomó una toalla
y se tapó toda.
- Perdónenme... -dijo Mariana.- No sabía que ustedes venían...
Después de decir esto, la madre abandonó el patio. Guido la había
mirado en todo el momento y estaba como hipnotizado con ella. Franco le
pidió disculpas a Guido por lo que acababa de pasar. Guido aceptó las
disculpas. Guido ya tenía puesta la malla y se metió en la pileta primero.
No quería que su amigo lo viese con su pija parada por ver a su madre
desnuda. El agua fría de la pileta pudo bajar la erección de Guido.
Mientras estaba en la pileta con Franco, este le dijo a Guido que sus padres
eran divorciados.
Estuvieron toda la tarde en la pileta. Franco le había dicho a Guido si
él se quería quedar a dormir y el chico no lo pensó dos veces.
Contestó que si.
La madre de Franco trataba de evitar en la casa a los dos chicos. Se
notaba que todavía seguía avergonzada. Guido y Franco se fueron a ver la
tele. Guido no hacía otra cosa que pensar en la madre de Franco. Guido
se imaginaba como se la cojería si pudiese. Tenía ganas de desnudarla y
penetrarla en todas partes. Tenía ganas de hacerla gozar como nunca.
Quería penetrarla por atrás mientras le acariciaba las tetas. Quería
acabarle adentro y que ella disfrutara con su leche.
Franco se levantó para ir al baño. Guido quedó totalmento solo mirando
la tele. Pero en un momento, Mariana se acercó a Guido. Este quedó
paralizado al ver a la madre de su amigo. La piel de la mujer seguía
desprendiendo el olor a coco del protector solar.
- Quisiera pedirte disculpas por lo que pasó hoy -dijo Mariana.- No
sabía que ustedes venían y a mi me gusta tomar sol desnuda... es que así
me quemo más pareja.
Guido permanecía callado sin decir nada. Estaba empezando a tener otra
erección. La veía ahora y se la imaginaba totalmente desnuda.
- No te preocupes -dijo Guido un poco tartamudeando.- Fue un accidente
que a cualquiera le podría haber pasado.
Mariana había notado el tartamudeo del chico pero no dijo nada.
Abandonó la sala y luego llegó Franco.
A la hora de la cena, los tres estaban comiendo. Mariana estaba sentada
enfrente de Guido. Estaban comiendo tallarines. Cada vez que Mariana se
agachaba a la mesa para comer mejor los tallarines, Guido podía notar
las tetas de la mujer. Franco y su madre hablaban como si nada hubiese
pasado y Guido hacía un comentario cada tanto. Estaba pensando en que
cosas haría si tuviera esas tetas en su poder.
Franco y Guido se fueron a acostar a las 23:00. Franco se durmió rápido
pero Guido no se podía dormir. Se había logrado dormir, pero tuvo un
sueño erótico con la madre de Franco y eso lo había despertado. Había
soñado que se la encontraba desnuda de nuevo tomando sol y él se acercaba.
Él le empezaba a chupar sus exquisitas tetas mientras con dos de sus
dedos la penetraba por la concha. Después se ponía sobre ella y se la
empezaba a meter. Mariana gemía como nunca mientras el movía su pija cada
vez más fuerte en su concha. Pero eso era un sueño y Guido se terminó
despertando.
Guido se levantó al baño para mojarse la cara un poco. Tenía una
erección de aquellas y casi acababa en sus calsoncillos. Fue al baño, pero el
baño estaba al lado de la habitación de Mariana. La puerta estaba
entrabierta. Guido sabía que se arriesgaba al asomarse. Si ella o Franco lo
veían, estaría en graves problemas. Si Mariana lo veía, podía llamar a
sus padres y en su casa se armaría un quilombo bárbaro. Sin embargo,
Guido se arriesgó y se asomó a la habitación. Era una noche donde también
hacía un calor terrible y por esa razón Mariana estaba durmiendo
desnuda. Mariana estaba tapada por la mitad y se veían sus lindas tetas.
Guido estaba totalmente excitadísimo. Se excitó más cuando Mariana se
volteó a un lado y Guido pudo verle todo su culito. Guido moría de ganas por
meterse con ella en la cama y tener sexo toda la noche. Pero sabía que
eso era imposible, entonces se fue a su cama y se masturbó. Guido
eyaculó en su ropa y se quedó dormido hasta el otro día.
A la mañana siguiente, Guido se despertó con toda su leche en su
pantalón. Le pidió permiso a Franco para ir a bañarse y este medio entre
dormido le contestó afirmativamente.
Guido se estaba bañando normalmente cuando alguien irrumpió en el baño.
Corrió la cortina de la bañadera y vio a alguien que el no podía creer.
Era Mariana, la madre de Franco. Esta lo miraba a Guido de una forma
que nunca lo había mirado. Primero lo miraba a la cara y luego volteaba
su mirada hacia donde estaba su miembro. Mariana estaba con poca ropa y
Guido no sabía como actuar. Estaba paralizado. Mariana fue la que
rompió el hielo:
- Me parece que tenemos que hablar Guido. He notado como me mirás desde
que pasó ese incidente en la pileta. También noté como ayer en la noche
me mirabas mientras yo dormía desnuda...
Guido estaba totalmente atemorizado. Pensó que Mariana le diría a sus
padres y que estos lo matarían a él.
- Pero no me parece mal lo que hiciste. Es más, me gustó que te
masturbaras pensando en mi.
Y después de decir esto, Mariana se sacó la remera que llevaba y quedó
con sus tetas al aire. Sus tetas hicieron un buen movimiento por
sacarse la remera. Guido no entendía nada, pero su pene se estaba empezando a
despertar al ver ese espectáculo. Luego Mariana se sacó su pequeño
pantalón que llevaba y quedó totalmente desnuda. Mariana se metió a la
ducha con Guido. Ya para ese momento, Guido tenía una erección que le
llegaba hasta el ombligo. Mariana besó a Guido. Primero le chupó su labio
inferior muy lentamente y luego hizo lo propio con su labio superior.
Luego chupó toda su boca y se empezó a abrir paso entre la boca de Guido
por medio de su lengua. Las lenguas de Guido y Mariana se empezaron a
tocar bajo la lluvia de la ducha y se empezaron a besar apasionadamente.
En todo ese lapso, Guido no se había movido. Cuando estuvieron un rato
besándose, ahí recién Guido había empezado a reaccionar. Para el era
todo un sueño. Después de besarse un rato, la madre de Franco se
arrodilló y agarró el pene de Guido. Esta empezó a mover su mano alrededor de
él cada vez más rápido. Mientras lo hacía, miraba a Guido a la cara. El
muchacho estaba empezando a gemir y eso era señal de que estaba por
acabar. Mariana movia su mano sobre el pene y lo apretaba, sobre todo en
la glande. Guido acabó sobre Mariana y el orgasmo fue bastante grande.
La leche de Guido manchó la cara de Mariana y sus tetas. Un poco de la
leche de Guido había caído sobre el labio superior de Mariana y esta
probó la leche con su lengua. Esto excitó aún más a Guido y su pene se
estaba por volver a despertar. Después de haber acabado, este se había
vuelto a su tamaño normal.
- Es hora de que me limpies por lo que me hiciste -dijo Mariana
acercando la cabeza de Guido a sus tetas llenas de leche.
Guido no dudó y empezó a chupar las tetas de la mujer, limpiándolas de
su leche. A Guido no le digustaba tomar sus jugos, es más, le estaba
empezando a gustar el sabor. Chupaba las tetas a cada centímetro y luego
las mordía. Guido quería que la mujer lo pasase lo mejor posible.
Después de estar chupando unos dos minutos, Guido se volvió a
incorporar por orden de Mariana. Mariana llevó los dedos de Guido a su concha y
este la empezó a masturbar. La pija de Guido estaba totalmente hasta el
techo y el hecho de que estuvieran los dos bajo la lluvia de la ducha,
los excitaba más. Guido refregaba su pene por el pecho de Mariana y
esta cerraba sus ojos y gemía a cada metida de dedos del chico. Luego de
un rato, Mariana se estremeció y un instante después esta acabó. Guido
sacó sus dedos totalmente empapados y probó los jugos de Mariana.
Estaban ricos.
Guido apoyó a Mariana contra la pared de la ducha y se preparaba para
penetrarla, pero esta se zafó y salió de la ducha. Guido no entendía
nada.
- ¿Qué hacés? -preguntó el chico.
- Mirá -dijo Mariana mientras agarraba una toalla y se empezaba a
secar.- Todavía no podemos cojer. Esto solo fue una especie de introducción.
Ya tendremos oportunidad de cojer. No te preocupes.
Mariana se secó, agarró sus ropas y se fue y Guido quedó con su pija
totalmente parada y palpitante. Guido esperó a que se le bajara y salió.
Fue a la cocina de la casa donde estaba Franco desayunando y Mariana,
que actuaba como si nada. Guido trató de mirarla a los ojos, pero esta
esquivaba su mirada.
Guido se preguntaba si alguna vez se la podría cojer y cuando. No sabía
que eso pasaría dentro de dos semanas.
|
| C O M E N T A R I O S |
| Comentario enviado por: Anonimo |  |
esa fue una buena experiencia pero hubiera sido mejor si te la tirabas ahora
|
| Fecha de Publicacion: 20/02/2008 (dia/mes/año) |
|
|
|
|
Lo mejor ***
Porno
Pornografia Gratis
Sexoafull.com
|